
Excelentísima. Señora. Vicerrectora, Ilustrísimo. Señor. Decano, Ilustrísimos Señores. Vicedecanos, estimados profesores y profesoras, compañeros y compañeras, familia y amigos.
Representa un verdadero honor para mí, estar aquí y hablar en representación de todos mis compañeros, futuros graduados, en este día tan especial para todos nosotros.
Y también es una responsabilidad, pues realmente es complicado elaborar el discurso final de graduación, en el que la familia desea un discurso lleno de emoción, los profesores esperan que tenga sustancia y los compañeros quieren que sea breve. Por lo que, será muy difícil poder complacerles a todos.
Cuando supe que tenía que dirigirme a Ustedes, no era capaz de hilvanar tres frases seguidas, había olvidado todo, mi mente se había quedado completamente en blanco y, créanme, que son muchos los recuerdos de mi paso por los estudios de psicopedagogía. Podría relatar infinidad de anécdotas, pero quisiera hacer una mención especial a los compañeros, amigos, que iniciaron este camino con nosotros y que por circunstancias de la vida, como el trabajo, hoy no están aquí.
Pero hoy es nuestro día, así que haciendo un poco de memoria, no puedo evitar, sentir algo de nostalgia, porque dudo que alguien pueda olvidar el momento de su primera entrada en la facultad de documentación, el encontrarse ante una fachada que quita el hipo, o el nerviosismo de la primera clase, aunque no recordemos ni lo que se dijo en ella; podría estar así toda la tarde/noche, ya que son muchas las experiencias vividas entre las cálidas paredes de nuestra facultad. Pero atrás quedan ya estos recuerdos, recuerdos que nos acompañarán a lo largo de nuestra vida, todas esas cosas, tanto las buenas, como las no tan buenas, que han ido formándonos, moldeándonos tanto en el plano profesional como en el personal, hasta lo que hoy somos.
No quiero aturdirles hablando de la relevancia de la psicopedagogía, únicamente reconocer la innegable, importancia de los conocimientos adquiridos hasta aquí, pues constituyen las herramientas principales que tendremos para enfrentarnos a nuestro futuro profesional, ya sea para incorporarnos al mundo laboral, o para seguir preparándonos aquí o en otra parte. Así que, tan sólo decir, aprovechadlas.
No obstante, algunos pensaréis que hemos aprendido poco o no lo suficiente, hay otros que nos dicen que sabemos más de lo que pensamos,... pues ahora, al salir de la universidad, vamos a tener la oportunidad de despejar nuestras dudas.
No se puede dar un discurso de este tipo sin agradecer, de manera especial, a todas aquellas personas que nos han estado acompañando. Agradecer a todos los profesores y profesoras que han contribuido y han estado a nuestro lado apoyándonos en este proceso de aprendizaje. Me gustaría hacer una mención especial a uno de nuestros profesores, Ángel Lázaro, que por motivos de salud no ha podido acompañarnos hoy.
Tampoco podemos olvidarnos, agradecer a nuestras familias, el que siempre estuvieran pendientes de nosotros, ofreciéndonos su apoyo incondicional. Es cierto que fuimos nosotros quienes afrontamos las pruebas de la universidad, pero nunca estuvimos solos del todo.
Y decirles a mis compañeros, muchos de ellos convertidos en algo más que eso, amigos; que les deseo sinceramente mucho éxito en cada uno de sus proyectos y planes de futuro.
Para terminar añadir algo que he aprendido, y es que...se necesita disfrutar del viaje y no pensar sólo en la meta. Sin embargo no podemos olvidar que hoy es un día de alegría por lo que, me gustaría que nos sintiéramos orgullosos de nuestro logro, disfrutándolo y aprovechándolo.
Esperando no haberos aburrido demasiado, reitero mis agradecimientos a todos mis compañeros, en cuyo nombre espero haber hablado, profesores, familiares y amigos que habéis querido acompañarnos en este acto de graduación que podría poner fin, a nuestra vida universitaria.
Gracias a todos.
Discurso de graduación de Psicopedagogía 2008.
En un día de resaca como el de hoy.
Gracias Cris P. por tu ayuda.
BESOS.